Grados de la “Incapacidad Laboral Permanente” y oportunidades de cada situación.

Con esta publicación, pretendo empezar a profundizar un poco en el tema del marco legal laboral y de seguridad social, y el tema de la empleabilidad, relacionado con el cáncer y sus consecuencias posteriores, desde mis conocimientos por haber sido paciente y cómo profesional, docente, especialista área laboral y recursos humanos, emprendedora y formadora en habilidades personales y sociales.

Quiero dar un mensaje realista pero también positivo porque hace falta no sólo centrarse en las limitaciones que las hay, o puede haberlas, sino también en las oportunidades. Vengo a decirte que a pesar de este entorno nueva normalidad Covid19, hay salidas laborales después de un  proceso de cáncer, o un mundo por descubrir de actividades a realizar, dignas, saludables y de valor para ti y para el mundo.

Si estás ahora en pleno proceso, ya sabrás, que durante el cáncer, tienes derecho a un año de baja laboral y una prórroga de seis meses validada por un tribunal médico. Tómate tu tiempo, no te precipites, nadie es insustituible, pero por la misma razón, tampoco tengas miedo a que tu empresa pueda olvidarse de ti, lo primero es tú salud en sentido amplio de la palabra, y cómo te sientas por dentro y por fuera.

Hay vida más allá de los apegos, en este caso, apego a un trabajo, apego a una rutina, apego a un salario, apego a un reconocimiento externo.

Yo tengo la ventaja de tener una parte estable de trabajo, que puedo desempeñar y acabo de retomar, y cuanto con la confianza de la Dirección, y ya son bastantes años de camino junto al equipo, pero tengo otra parte de vida profesional autónoma mucha más incierta e impredecible, y más ahora, en la que tengo que moverme de nuevo, eso sí, sin prisa y mientras mis distintas facetas profesionales sean compatibles entre sí.

Uno de los mensajes que quiero trasmitir es que cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”, no es un tópico, es cierto. Sigue entonces dejándola abierta y de forma consciente, estate atento/a y confía, todo lo que has sufrido tiene que servir para algo, seguro que sabes que tu experiencia de paciente de cáncer es muy valiosa, y que a parte de las limitaciones físicas o emocionales que puedas tener, si es que es así, tu experiencia de vida Suma, no Resta.

1. Hay una situación en la que entiendo pueda venirte a la cabeza “el final del mundo….”, y es en el caso de que tras un cáncer, estés físicamente imposibilitado/a de trabajar en ninguna actividad laboral por cuenta ajena, o ejercer ninguna profesión. Este sería el caso, de la Incapacidad Permanente Absoluta dictaminada por un tribunal médico.  Pero incluso, para este caso, hay esperanza. Por un lado, tienes derecho a una pensión económica vitalicia, es decir, para siempre, y por otro, puedes dedicar tu tiempo libre a otro tipo de actividades no laborales pero que pueden convertirse en verdaderas aficiones que te enriquezcan ,o aprovechar a formarte en disciplinas que te apetezcan, o dedicarte a ayudar a los demás de alguna manera, o a colaborar en actividades de voluntariado si tu incapacidad no fuera un obstáculo, o porqué no si tienes recursos, invertir en proyectos que te ilusionen, no cómo trabajador/a pero si como socio/a.

 2. Puede ser que tengas algunas limitaciones físicas que te impidan tener un rendimiento normal en tu puesto, necesitando cierto apoyo por parte de la empresa, o cierto margen de maniobra, pudiendo eso si cumplir con los objetivos esenciales del puesto. ¿Te lo ha planteado tu empresa?, ¿te da miedo plantearlo?, ¿te cuesta aceptarlo?, ¿conoces las ventajas de solicitar la acreditación de una Incapacidad Permanente Parcial en el caso de que esté justificada?

En primer lugar, con una incapacidad parcial concedida legalmente, tú puedes seguir realizando la misma profesión si es que quieres seguir ejerciéndola. Llegados a este punto, lo importante es pensar que si te gusta tu trabajo, puedes seguir ejerciéndolo, eso sí, la empresa tiene un margen para reducir un porcentaje del salario bruto anual y digo puede, porque no es obligatorio. 

En segundo lugar, el Estado fomenta la contratación de personas con discapacidad, con lo que puedes lo primero solicitar tu Certificado de Discapacidad (certificado que tiene beneficios fiscales, y de otro tipo que ya te contaré en otra ocasión), paso previo para la acreditación de incapacidades laborales. Las empresas que contratan personas con algún tipo de discapacidad reconocida, se bonifican en sus coste de seguridad social, y más si además el empleado/a tiene acreditada la Incapacidad parcial laboral. Dicho de otra manera y aunque suene, menos políticamente correcto, Contratándote a tí, se ahorran costes de seguridad social” algo que las empresas agradecen.

Conclusión: puedes ser igual de válido/a para el puesto de trabajo que antes hacías, y además ahorras a la empresa costes de seguridad social. , ¡Puedes ser un candidato/a más competitivo incluso que antes!

Si la empresa en la que estás no te apoyara, hay muchas en el mundo que si lo harán, o lo que haces por cuenta ajena, puedes plantearte hacerlo por tu cuenta, porque “el autoempleo o el emprendimiento” es otra opción a la que tenemos que empezar a mirar con otras “gafas”. Unas gafas que al ponértelas no sólo veas riesgos, que los hay, y más ahora en el mundo Covid19, pero párate a pensar  en las oportunidades, que también las hay, el teletrabajo por ejemplo lo está demostrando, mide los pros y los contras, y piensa en las ventajas de ser dueño/a de tu tiempo, de tu agenda, o de centrarte en tus prioridades, algo que tras la experiencia cáncer, y todo lo que conlleva, puede tener para ti, incluso más valor que antes.

Por la incapacidad parcial recibes una prestación o pago único, no vitalicio.

3. ¿Qué pasa si realmente tus secuelas del cáncer, o las exigencias de los tratamientos en caso de casos crónicos, aunque te valgas por ti mismo/a te impiden ejercer tu profesión?

En este caso, tienes la opción de acreditar una Incapacidad Permanente Total, por la cual, recibes una prestación vitalicia como en el caso de la Incapacidad Absoluta pero, el truco está en que puedes…. “tan tata chan”: Reinventarte.

No puedes trabajar en tu profesión actual, y de acuerdo con que puede ser duro aceptarlo, o asumirlo pero….  ¿por qué no dedicarte a otra cosa? Fácil, quizás no sea, depende de tu edad, formación, circunstancias familiares, económicas…  pero posible siempre lo es.

¿Cuantas profesiones hay en el mundo?, ¿cuantas tú podrías hacer?  ¿Cuáles realmente te motivan? ¿Te ves capaz? ¿Con que medios cuentas?

Todas estas preguntas, tienen respuesta, si el camino te resulta muy arduo, o no quieres hacerlo solo/a, deja que te acompañen, en las Asociaciones, que hay muchas, o acudir a profesionales o especialistas en el ámbito legal laboral o de coaching de carrera profesional, como yo, que además he sido paciente. De hecho, cuento con personas de confianza, colaboradores/as expertos con los que ponerte en contacto si lo necesitas.

Te dejo un Cuadro Resumen que espero te sirva para tener una visión global de lo que he contado.

Seguiremos hablando de esto, pero sí de momento te ha parecido interesante o tienes inquietudes que compartir, dudas o comentarios, ponte en contacto conmigo por aquí, búscame en redes sociales, o mándame un correo electrónico a susana.sanchez@cancerworkandlife.com.

Gracias por leerme, espero que te haya servido y hasta pronto!

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